Título: Cuentos insólitos
Autor: Héctor Espadas López-Tello
Páginas: 306
Año de edición: 2023
Género: Fantasía, Ciencia ficción, Terror, Relatos
Opinión personal
La antología que hoy os traigo es una de mis últimas lecturas, y ya os adelanto que la disfruté mucho. El compendio de historias que recopila es muy de mi rollo, y lo mejor de todo, son abundantes, por lo que si unas no os terminan de cuajar, os puedo asegurar que otras os dejarán más que satisfechos.
El autor ha reunido aquí nada más y nada menos que 27 relatos, aglomerando cuentos de toda una vida, pues algunos fueron escritos en su juventud y otros en su madurez.
Muy acertadamente, Héctor Espadas estructura o divide la colección en 4 categorías:
-Ciencia ficción.
-Terror.
-Épica, fantasía y aventuras.
-Primeros relatos.
Y tras un prólogo en el que nos cuenta las dificultades que atravesó para sacar este ambicioso proyecto adelante, en un ejercicio de sinceridad que le honra, comienza la evasión y el entretenimiento, la sucesión de relatos tan dispares.
Como es obvio, unos me gustaron más que otros. Así que paso a comentaros una pincelada de los que fueron mis 8 relatos favoritos:
-Martina ama su trabajo.
Después de ocho años en hibernación, Martina es despertada por Aurora, la IA que pilota la nave. Se están acercando a su destino: una luna en la que hay afincada una colonia humana. Su misión: reparar unas averías con la ayuda de Telémaco, su androide. Pero al llegar se encuentran con algo inesperado.
"Siempre había preferido la noche al día y el espacio se asemejaba a una inmensa noche silenciosa. Las estrellas eran pequeños puntos distantes que solo lograban alumbrar a sus planetas más cercanos. El sonido era inexistente en el vacío. Encontraba paz en aquella eterna noche. Se sentía segura y cómoda, como cuando de niña se acostaba en su habitación con las persianas bajadas."
Me gustó sobre todo las rutinas de la nave, la calma que se respira, y la mentalidad de Martina, que prefiere la compañía de los "artificiales" a la de los humanos.
-Atraco en Carson City.
En un Marte ya terraformado, un tipo viene huyendo de la ley a través de áridas llanuras. Una tormenta de arena (muy comunes en el planeta rojo) se le empieza a echar encima, por lo que se refugia en una cantina que encuentra en su camino.
Me encantó esa ambientación de western futurista, los personajes de la cantina, y eso de que, a diferencia de la Tierra, donde los androides solo existen para servir a los humanos, aquí fueran libres y tuvieran poder de elección.
-El ladrón de tangas.
Un joven accede a pasar una semana en el chalet de su compañero de piso, en el campo. Lo que no esperaba es que fueran a ser unas vacaciones tan estresantes.
"Los veranos en familia pueden ser agobiantes, sobre todo si no se trata de la tuya. Fran no estaba acostumbrado a que el baño estuviera siempre ocupado, a tanto grito, a la radio y la tele sonando a la vez, a no estar ni un instante solo."
Me gustó mucho esa mezcla de fantasía sexual propia de cualquier adolescente, con ese punto de suceso paranormal muy del estilo Cuentos asombrosos.
-El caso del imposible hombre araña.
Un hombre sobrevive a duras penas con la ingrata profesión de detective. Contados casos de poca relevancia que le dan lo justo para llenar la nevera. Pero un caso en concreto lo pone contra las cuerdas.
"Ser investigador privado no es como lo pintan en las películas. Uno no termina asesorando a la policía ni apareciendo en la escena de un crimen con un par de cafés preguntando: <<¿Qué tenemos?>>. Rafael Vejira Adama -Rafa- lo sabía perfectamente cuando abandonó la carrera de Informática y se apuntó al grado de Criminología. Le habían advertido que no tenía nada que ver con ser Sherlock Holmes, pero también que tendría más posibilidades de trabajar. Una ardilla podía recorrer España sin tocar el suelo saltando de una cabeza a otra de titulados universitarios en paro. Rafa a duras penas podía costearse la estancia y los estudios, y se negaba a volver al pueblo. La vida en la ciudad le gustaba, a pesar de todo. La jugada le salió bien y, tal como acabó el grado, una aseguradora le tuvo en prácticas y luego le contrató. Lo cierto es que lo explotaron, pero aprendió mucho, tanto que, cuando lo despidieron, se envalentonó y se hizo autónomo."
Muy bueno. De los mejores.
-Última sesión.
Una joven queda con un chico a través de una página online de citas. El lugar acordado: un viejo cine.
Me gustó el giro final. Y la película que van a ver no puede ir más acorde con el relato.
-Un vecino sospechoso.
Desde que María se mudó a este nuevo piso, no dejan de sucederle cosas extrañas en casa. Y sus sospechas van dirigidas a Martín, el vecino de al lado. Un tipo del que casi toda la comunidad desconfía. Pero las apariencias a veces engañan.
Me encantaron esas vecinas mayores, que me recordaron mucho a las viejecitas cotillas de "Radiopatio" (mis personajes favoritos de la serie Aquí no hay quien viva). Y el final no tiene desperdicio.
-El tesoro del Turco.
En el Horizonte Rojo, un barco pirata bastante singular, los tres marginados de su tripulación hacen piña, conspirando juntos para vengarse del resto, pues comparten una información valiosa. Un secreto que los hace recelar incluso entre ellos mismos.
"Lejos del remanso de paz que prometían sus playas a primera vista, muchas islas eran auténticos infiernos. Los piratas no tenían otro lugar donde esconder sus tesoros, pero, por otro lado, eran idóneas para tal función. A nadie se le ocurriría adentrarse en una de estas islas sin un mapa o señas claras de dónde encontrar un tesoro. Aun teniendo uno, era peligroso."
La ambientación tan lograda hace que te metas dentro desde la primera página.
-Las arañas del tiempo.
En un futuro indefinido hay una empresa que ofrece la posibilidad de trabajar 16 horas diarias (los siete días de la semana durante dos años), a cambio de jubilarse y vivir la vida sin preocupaciones económicas. Todo ello gracias a un medicamento que ayuda a soportar el agotamiento físico y mental. Una pareja se apunta, haciendo planes de futuro.
A pesar de su brevedad, me resultó muy original.
.....
Mención especial a estos 8 relatos, que aunque no están entre mis favoritos, me parecieron interesantes y atractivos:
-Tenemos que hablar.
-Último ataque a Horus Prime.
-No te vayas.
-El pequeño conde.
-La maldición.
-¡Bang!
-Igor.
-Lady Jazz.
Del autor leí antes La última ciudad del mundo (reseña aquí), una novela postapocalíptica que me dejó muy buenas sensaciones. Es curioso porque, en el caso de la ciencia ficción, es un género al que acudo muy de cuando en cuando, pues me cuesta acercarme, y con Héctor Espadas, no sé cómo lo hace, pero consigue que la disfrute. No sé si el hecho de que sea de mi misma quinta, autor andaluz y encima friki, influya de algún modo, y haga que conecte tan fácilmente con sus personajes cercanos y sus historias con ese toque pulp.
¿Y qué nos encontramos aquí? Pues cruceros intergalácticos, viajes en el tiempo, androides, terrores cósmicos, plagas de bichejos alienígenas, radiación y mutantes, zombis, criaturas de pesadilla, vampiros, fantasmas y alucinaciones, brujas y maldiciones... y cualquier cosa estrambótica que se os pase por la cabeza de literatura de género. Pero sobre todo imaginación a raudales, y toques de humor que (incluso alguien como yo, que pocas cosas me hacen gracia) en más de una ocasión me han sacado una sonrisa.
Me lo pasé pipa leyendo estas historias, unas más originales que otras, pero todas con esa dosis de misterio que te mantiene pegado a sus páginas.
Por cierto, la edición es magnífica. El autor, al que se nota que le gusta cuidar los detalles, ha tenido a bien incluir con cada ejemplar un librillo de ilustraciones. Creaciones de diferentes ilustradores, hechas de forma exclusiva para muchos de los relatos (no todos). Algunas son una pasada.





















































