Autor: Pearl S. Buck
Páginas: 256
Año de edición: 2003
Género: Narrativa
Opinión personal
Desde siempre me ha llamado mucho la atención todo lo relacionado con la cultura oriental y cuando vi de qué trataba este libro sin duda despertó mi interés. Como curiosidad, buscando información sobre la autora, tras leer esta novela, Pearl S. Buck fue hija de misioneros y vivió en China hasta los cuarenta años. Fue galardonada con el premio Pulitzer en 1932 y con el Nobel en 1938. Y no me extraña en absoluto que cuente con dos premios de semejante calibre, porque en cuanto la lees quedas cautivada por su prosa y sensibilidad a la hora de escribir.
Kwei-Ian es una joven educada desde niña para ser una esposa y madre ejemplar. Como buena mujer china ha sido preparada en las nobles artes, de manera que sabe preparar buenos guisos, arreglarse para su marido y ha llevado sus pies dolorosamente vendados desde bien pequeñita.
Aunque he leído mucho sobre la crianza de las niñas en China, en esta historia me he metido de lleno en esa casa junto a esa pequeña, viviendo con sentimiento cada momento.
A pesar de todo, cuando contrae matrimonio su marido ni la mira. No aprecia todos sus esfuerzos por contentarlo. Para sorpresa de Kwei-Ian, él la ve como una mujer sumisa, sin personalidad y por consecuencia, nada atractiva.
Su marido estudió medicina en Occidente y, a su vuelta, el pensamiento sobre muchas costumbres arraigadas fuertemente en su familia y cultura había cambiado.
Resulta muy interesante la progresión de la relación entre ambos. De manera sencilla, conoces la intimidad de un matrimonio en el que hay un intenso enfrentamiento de culturas, llegando a empatizar con ambos, porque llegas a comprender las circunstancias de cada uno.
Conforme la convivencia se va convirtiendo en un infierno, la joven comienza a ceder ante los deseos e ideas de su marido. De esta manera, poco a poco, va adquiriendo hábitos y pensamientos más abiertos y modernos. Sin dejar de ser consciente de sus orígenes, eso nunca.
Al mismo tiempo, se van desarrollando otras historias paralelas a la de Kwei-Ian que me han resultado muy interesante (incluso más), pero prefiero no contar nada y que os animéis a leer el libro.
Me ha parecido un libro magnífico con el que he disfrutado muchísimo. Me ha tenido totalmente enganchada. Es cortito, se lee fácilmente y resulta muy agradable, por la manera en la que está escrito. Sin duda, para mí, uno de los mejores libros de choque cultural que he leído hasta el momento.



