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martes, 4 de junio de 2019

Asomados al vacío


Título: Asomados al vacío
Autor: Manuel Osuna
Páginas: 241
Año de edición: 2018
Género: Thriller, Drama


Opinión personal
Este libro lo leí hace ya tiempo, pero no quería dejar pasar la ocasión de traéroslo porque de veras que merece la pena. Y es que los anteriores de Manuel Osuna (Laberintos y Hollywood Boulevard) me gustaron mucho; como estos son de relatos, quería ver qué tal se movía con Asomados al vacío, su primera novela.

La historia se ambienta en los 80 y sus protagonistas son adolescentes (ya solo con estos ingredientes me atrajo mucho). Ya en las primeras páginas conocemos a Ángel, un chico triste y enfadado con el mundo, pues el mundo se porta mal con él; su mundo más cercano, al menos. Su día a día en el colegio es un infierno, y cansado de burlas y humillaciones, cada vez está más a punto de romperse, de tirar la toalla y tomar una decisión desesperada. Por más sesiones con el psiquiatra tratando de encontrar algo de serenidad, su vida no parece cambiar en absoluto. Al contrario, cada mañana en el aula, o al final de sus horas lectivas, al salir al patio, la pesadilla se recrudece hasta límites insospechados.



Y no es que Ángel sea un muchacho sumiso y callado o que se deje pisotear, más bien todo lo contrario, pues tiene su orgullo, es solo que ha tenido la desgracia de coincidir con Mario en su misma clase, uno de esos especímenes con mucha labia y poco cerebro, que disfrutan haciendo sufrir al resto. Mario, anárquico y cruel por naturaleza, el típico matón de patio que no respeta ni a los profesores, y al que su camarilla de brutos y repetidores le ríe todas las gracias. Acostumbrado a ponerle motes a cada uno de sus compañeros (bien por un rasgo físico o de personalidad), vamos conociendo a todos los alumnos de esta clase de 8º B.
Porque eso sí, personajes hay bastantes. Cosa que al principio me inquietó, pero que luego vi que eran bien reconocibles, y que Manuel Osuna los lleva a todos para adelante magníficamente sin que haya confusión o despiste. Cada uno con sus miedos,  sus inquietudes y sus pasiones secretas.

En un momento dado, más adelante, conocidos ya un poco por encima los distintos personajes, llega el día de una excursión escolar que tenían programada a las ruinas de un anfiteatro romano. Los chicos acogen el evento con ganas (cualquier cosa con tal de escapar de un soporífero día de clases), y suben al autobús.
Pero algo pasa por el camino, durante el viaje, que lo cambia todo. Una intensa experiencia que jamás olvidarán... y hasta aquí puedo leer, porque no quiero chafaros la sorpresa.



Estamos ante una novela coral, intrigante y absorbente, donde cada personaje tiene su propio interés, pues entre todos conforman las aristas de esta historia. Si tuviese que quedarme con uno favorito sería Laura, la única de la clase que no se deja arrastrar por lo que opine la mayoría y mira por el bien de Ángel.

"Ángel se levantó, abrió la mesita de Miguel y le cogió la cajetilla de Fortuna. Se encendió un cigarrillo y volvió a sentarse en la cama masajeándose la frente, como si aquel gesto ayudara a aclarar sus pensamientos.
-¿Desde cuándo fumas? -se extrañó ella.
-Empiezo hoy.
-Pues no te pega nada.
-Ah, ¿no? ¿Qué pasa, que fumar es de gente guay y yo no lo soy?
-No he dicho eso. Para mí, quien necesita tener un cigarro en la mano para creerse alguien, es que no es nadie. Y tú no eres así.
-¿Pero tú de qué me conoces? -contestó antes de toser-. ¿Qué sabrás cómo soy yo, niña?
-Nos conocemos desde preescolar, cuando íbamos juntos a sacar punta a la papelera y aprovechábamos para tirarnos allí media hora hablando -mencionó Laura viejos tiempos-. ¿Te acuerdas del año que me tocó ser tu amiga invisible?
-Me regalaste un cepillo de dientes -confirmó él con reproche.
-¡Bien chulo que era, con su pasta dentífrica a juego!
-Eso no se regala. Parece que llamas guarro al que se lo das.
-Perdona, no iba con indirecta. Igual es que somos un poco susceptibles. El que se pica, ajos come... Para mí era un buen regalo, que yo tenía otro igual.
-Que sí, que vale...
Ángel volvió a dar otra calada con evidente expresión de desagrado y terminó espachurrando el cigarro contra la mesita metálica."

Leí en su día algunas reseñas donde decían que ciertos comportamientos agresivos eran algo impropios para personajes de estas edades, y quería añadir mi opinión, diciendo que no estoy nada de acuerdo. En mi época (y lo sé porque siempre he trabado amistad con el perdedor, del que los demás abusaban), por aquellos años convulsos en los que éramos todo hormonas y el sobrellevar una imagen, había auténticos cabroncetes a los que los adultos no solían prestar mucha atención, mentes sádicas que disfrutaban torturando a un animal indefenso o ridiculizando a ese chico diferente al resto. Esto del bullying solo es una palabra de ahora, la hijoputez ha existido de siempre. Así que, por mi parte, la novela retrata con brillantez ciertas conductas juveniles.

Sabéis, cuando el autor de un libro es amigo, y en este caso un muy buen amigo (nada menos que el responsable del prólogo de El niño pájaro), me asalta cierta inquietud. ¿Y si no me gusta? No quiero ser hipócrita con los que me leéis, y si un libro me deja frío os lo digo. Si, peor aún, no me ha gustado, directamente no lo reseño (flaco favor le hago al autor). Sin embargo, cuando un libro me ha encantado, como ha sido el caso de Asomados al vacío, me alegra tanto... Y al mismo tiempo me cabrea que no tenga más fama que, quizá, esos bestsellers o esas novedades de grandes editoriales que se anuncian por ahí a bombo y platillo y que no merecen ni la mitad del reconocimiento. No obstante, al poco de yo leerlo se llevó el premio a la mejor novela de 2019 de Editorial Círculo Rojo, lo cual me hizo mucha ilusión.
Al margen del dramatismo y la angustia que la novela de Manuel nos hace pasar, me resultó muy amena y refrescante, transportándome a esos años de la EGB, haciendo aflorar en mí esa nostalgia ochentera, pues el libro está cargado de referencias culturales de la época (expresiones, tacos, películas, música, libros y revistas, juegos, programas y anuncios de la tele, cosas que se hacían entonces y maneras de relacionarnos antes de que llegara el móvil, el internet y otras moderneces...). Por cierto, si no lo digo reviento, me encantó el guiño a Emilio el del videoclub (mi personaje favorito de Laberintos).

Sin duda el mejor libro del autor hasta la fecha, tanto me gustó, que estará entre mis mejores lecturas del año. Una entretenidísima novela que os beberéis a grandes tragos y que os garantizo no os dejará indiferentes.





miércoles, 10 de febrero de 2016

Hollywood Boulevard


Título: Hollywood Boulevard
Autor: Manuel Osuna
Páginas: 85
Año de edición: 2015
Género: Microrrelato


Opinión personal
Mi primer acercamiento con Manuel Osuna fue a través de su libro Laberintos (reseña aquí), el cual me dejó con muy buen sabor de boca y por eso no me canso de recomendarlo. Cuando me enteré de que había sacado nuevo libro enseguida quise hacerme con él.
Al ver que era de microrrelatos, género en el que por primera vez me sumerjo, estaba un poco indeciso, sin saber si este tipo de breve narrativa llegaría a gustarme o todo lo contrario. No obstante, habiendo conocido el refinado estilo del autor con el que ya antes disfruté, decidí darle una oportunidad.
Y para mi sorpresa volvió a conseguirlo, haciéndome disfrutar con esta colección de nuevas minihistorias.

Antes de nada he de puntualizar algo importante: los microrrelatos reunidos aquí no entrarían en dicho género en el sentido más purista, ya sabéis, contar algo en apenas dos o tres frases; no, estos tienen una extensión superior, ocupando de una página a página y media. Hecho que, por otro lado, he agradecido.

Pero, ¿qué contiene Hollywood Boulevard?
Pues un compendio de más de medio centenar de microrrelatos basados en míticas películas y series de televisión, contando finales alternativos (¿qué hubiera pasado si...?), dando insospechados giros de tuerca, o incluso jugando con la posibilidad de narrar el encuentro de personajes de distintas películas en una misma escena, pasando del cine actual al clásico, de obras oscarizadas a pelis ochenteras (mis favoritas), con títulos como Poltergeist, El Bueno, el Feo y el Malo, Twin Peaks, Blade Runner, Psicosis, Perdidos, Grease, Con la muerte en los talones, King Kong, V, Regreso al futuro, Nosferatu, Friends, Casablanca, ¿Qué fue de Baby Jane?, El exorcista... y así hasta un largo etcétera.

El estilo de Osuna es muy pulcro y cuidado, con cierto gusto por el detalle y el guiño, con ese toque tétrico con el que muchos nos sentimos como en casa, y cómo no, casi marca ya de la casa, con grandes dosis de humor negro. Se nota el amor por el cine al perderse uno entre estas páginas, un libro muy cortito que se lee en un suspiro y que a mí me acompañó durante un par de noches de insomnio, resultándome imposible cerrarlo, ya sabéis, este autoengaño en plan... "Venga, el último, uno más y ya me duermo".
Aunque en general casi todos me gustaron, mis favoritos fueron:


-El padrino.
-Tiburón.
-Los Simpsons.
-Peter Pan.
-Gremlins.
-El mago de Oz.
-Kill Bill.
-Ben-Hur.
-Fuga de Alcatraz.
-Vacaciones en Roma.

Y para que os hagáis mejor una idea, y con permiso del autor, aquí os dejo uno:


PETER

Una silueta intantil sobrevuela Londres de noche. Se posa en las agujas del Big Ben para tomar impulso, y se dirige al hogar de los Darling. Le acompaña Campanilla. Ambos acaban de enterarse de la muerte de Wendy.
Aunque han transcurrido décadas desde su aventura, recuerda la dirección. Peter Pan llega a la ventana. Está tapiada. Y la casa en venta. La noticia por tanto no es reciente. El niño que nunca crece vuela entonces al cementerio. Se tendrá que conformar con visitar la tumba de su enamorada. Tal vez sea mejor eso que haberla visto como una abuelita repleta de canas y arrugas.
Localizan la lápida. Peter se quita el gorro en señal de respeto. La presumida hada agacha la cabeza, tal vez arrepentida por los celos que siempre tuvo de ella. Ya no importa. Ahora descansa bajo tierra. Tras leer la inscripción en la losa de mármol, la burbuja de inocencia y magia en la que vive Peter se resquebraja. Wendy no le olvidó. Campanilla le ve llorar por primera vez. Le apremia para partir hacia su eterna isla de sirenas, piratas y cocodrilos.
Mientras vuelan hasta la segunda estrella a la derecha, Peter Pan asume con dolor que no verá a Wendy nunca jamás. Medita el mensaje que ella le ha dejado aun después de muerta en su demoledor epitafio: Peter, elige crecer. Es la mayor aventura.


En resumidas cuentas, un grato homenaje al cine de hoy y de ayer, un surtido de simpáticas e interesantes secuencias literarias ideal para todos los nostálgicos del séptimo arte que deseen darse un refrescante chapuzón entre sus páginas.









sábado, 31 de enero de 2015

Laberintos


Título: Laberintos
Autor: Manuel Osuna
Páginas: 194
Año de edición: 2014
Género: Terror


Sinopsis
Un monasterio medieval, el Titanic, un videoclub o la piscina municipal. En cualquier lugar pueden suceder historias inquietantes y aterradoras. Manuel Osuna presenta 13 relatos de suspense –varios de ellos ganadores en certámenes literarios–, que atrapan y que son como los caminos de un laberinto: retorcidos, angustiosos, con giros inesperados y finales impredecibles.



Opinión personal
Con este libro fueron dos cosas las que me llamaron la atención:
-Una el libro en sí, o aspecto externo: la sugerente portada con ese azul tan limpio; la seductora sinopsis, pues como ya muchos sabéis los relatos son un género que me puede.
-Y dos, las buenas críticas que tenía, que contrasté tras investigar un poco por la red.

Antes de nada, comentar que cuando un libro es autopublicado me da cierto reparo a la hora de adquirirlo, las dudas sobre su supuesta calidad literaria me asaltan, y está mal que sea yo precisamente quien lo diga pues el autor es de mi misma editorial. Sin embargo, de cuando en cuando, entre la más o menos discutible morralla publicable, uno se topa con este tipo de joyitas cuya calidad no deja lugar a ningún tipo de debate, el clásico libro que tras su lectura acabas conservando con cariño en la estantería.

Sobre el estilo de Manuel Osuna solo puedo hablar elogios. Su prosa es atractiva, limpia, rica y muy cuidada, agradable. Su narrativa elegante, llena de ironías, humor negro y un sentido crítico y mordaz a la hora de retratar la supuesta realidad que nos rodea.

Nos encontramos con un libro de 13 relatos, unos más breves, otros más desarrollados, que en líneas generales me han dejado muy buen sabor de boca. Pasaré a comentarlos por encima y, por qué no, puntuarlos por separado.

Los crímenes del videoclub
El protagonista de este relato es el dueño de un videoclub que ve cruzar por su puerta los últimos días de un querido negocio familiar, la decadencia de un formato muy de barrio, que llegado el caso, de la resignación pasa a la rabia más absoluta, tomándose la justicia por su mano ante conductas que considera intolerables.

"Los antiguos posters que inundaban su habitación, le recordaban tiempos mejores, donde el eterno adolescente de Regreso al futuro aún no temblaba de Parkinson ni Superman había muerto tetrapléjico en una silla de ruedas. Emilio apagó la luz y entonces volvió a pensar que no, que no era un psicópata, porque los psicópatas eran seres fríos, sin sentimientos, y él estaba llorando."
A este personaje le cogí especial cariño porque nos une ese mismo amor por el cine.
El relato que más me gustó.
10

Certificado de defunción
Trata de un cochero de las pompas fúnebres al que le dan un encargo de última hora: transportar el cuerpo en su ataúd de un pobre diablo anónimo al que encontraron ahogado en el río. Para ello tendrá que atravesar un bosque siniestro de madrugada y con el peor temporal de invierno imaginable, hasta llegar al cementerio adonde van los pobres para que sea enterrado en una fosa común.


Por el camino hay complicaciones y... Bueno, aunque ya por la mitad del relato el final se huele a leguas, al menos en mi caso, me ha encantado la ambientación tan magistral con la que recrea esa atmósfera angustiosa. Con este relato casi podía sentir el frío entumeciendo mis huesos.
9

Había una vez un circo
Relato breve que se asoma a las miserias del mundo del circo. Una pieza breve aunque con mucha ironía.
8

El dentista de Baker Street
Este es un regalo para los que somos fans de Sherlock Holmes y su inseparable Watson. Un caso aparentemente incomprensible cuya resolución se me antojó simpática. Me ha sorprendido la fidelidad con la que homenajea ese estilo característico de Conan Doyle.
7

Indigestión
Este me ha recordado a la peli "Las colinas tienen ojos", con ese puntito caníbal y descarnado. Breve, aunque original y con unos personajes muy bien perfilados en pocos trazos.
6

Campanero
Giro de tuerca del clásico "El jorobado de Notre Dame", con un toque de más crudeza.
6

Catorce corderitos
Sé que las comparaciones son odiosas, pero a mí me ha recordado a "El corredor del laberinto", con cierto guiño a Agatha Christie. De todos el que más flojo me ha parecido.
5

La manzana podrida
Este se desarrolla en un monasterio en la época medieval. Y es curioso porque en ningún momento dice que lo sea, solo con ese estilo gótico y refinado que le imprime al relato no hace falta que nos den más explicaciones porque consigue trasladarnos al medievo con excelente facilidad.


Este es genial, por la calidad narrativa que desprende y por ese final inesperado.
9

La mascota del Titanic
Giro de tuerca al histórico suceso del hundimiento del más famoso de los barcos, combinando tragedia con un simpatiquísimo final, dentro de lo retorcido.
7

Mundo Diversión
Historia de fantasmas donde, irónicamente, y con razón, los vivos son siempre más peligrosos que los propios difuntos.
6

El caso de la costurera caníbal
Nuevo caso para el detective más célebre con ese estilo Conan Doyle que tanto me gusta. Más intenso y serio que el otro donde también aparecía Holmes, aunque se me hace corto, con un final que te deja con ganas de querer saber más sobre la protagonista de este caso.
7

Noche de castigo en Hamelín
Guiño a "El flautista de Hamelín", combinando esa fantasía de cuento con ese toque macabro con el que el autor (y este servidor) parece disfrutar a la hora de contar una historia.
8

Bañistas
Último relato, y uno de los más desarrollados del libro, donde se nos cuenta el reto al que un grupo de "personas especiales" llenas de obsesiones tiene que hacer frente en plan terapia de choque. Muy bueno también, el prota me recordó al personaje que DiCaprio interpreta en "El aviador".
8
.....

Mis favoritos, como ya se ha podido ver, son:
Los crímenes del videoclub
Certificado de defunción
La manzana podrida

Lo mejor:
-La deliciosa narrativa del autor con la que nos envuelve a la hora de meternos en la piel de sus personajes.
Lo peor:
-Quizá la brevedad de algunos de sus relatos.

Me ha gustado mucho, y por eso sin duda os lo recomiendo. Yo me lo bebí en 3 o 4 noches. Lo bueno de este tipo de libros es que aunque algunas historias no os llamen demasiado, siempre habrá otras que sí cubran vuestras expectativas.

Los que queráis haceros con él lo tenéis en Amazon (en papel) pinchando aquí.




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