Título: Heridas abiertas
Director: Marti Noxon, Jean-Marc Vallée
País: Estados Unidos
País: Estados Unidos
Año: 2018
Género: Miniserie, Thriller
Opinión personal
En esta ocasión no os hablaré sobre una película o un libro, sino de una miniserie de 8 episodios, basada en la novela homónima de Gillian Flynn (autora de Perdida). Está protagonizada por Camille Preaker, una periodista que hace poco estuvo internada por breve tiempo en un hospital psiquiátrico. El asesinato de una niña en su pueblo natal la lleva hasta allí para hacerse eco de la noticia.
Camille es una mujer llena de miedos que le impiden ser feliz. Cuando era apenas una adolescente perdió a su hermana pequeña, que sufría una grave enfermedad. Desde entonces no levanta cabeza. Su fría y distante relación con su madre, Adora Crellin, no ha hecho más que empeorar las cosas. Y ahora, tras años sin apenas hablar, madre e hija se reencuentran. Camille se presenta en esa mansión victoriana que la vio crecer para pasar unos días y poder así investigar sobre el asesinato de la niña.
Adora es una mujer cruel y dominante, que vive con su segundo marido y la hija de ambos, Amma. Una mujer que necesita tener el control sobre las personas que la rodean. La llegada de Camille les pilla por sorpresa y Adora tiene una reacción poco hospitalaria. Desde el primer momento, la madre le traslada a la recién llegada su descontento por el motivo que la trae de vuelta al pueblo. Le pide, o más bien le impone, que se deje de molestar a los vecinos con el tema de la niña encontrada muerta y que en resumidas cuentas evite dar la nota, ya que la familia, y sobre todo ella, tiene una imagen que mantener.
El personaje de Adora es odioso desde el principio hasta el final. No se corta a la hora de decir en voz alta lo que piensa sobre Camille. Incluso a ella directamente le llega a decir cosas muy duras.
Amma, la hermanastra de Camille, se alegra mucho de su llegada. Es una joven de la misma edad que la niña asesinada, con un carácter algo difícil de llevar. Sometida a la sobreprotección de una madre que ejerce un control y manipulación de su vida excesivos, Amma es por un lado la niña buena y frágil que hace feliz a Adora y, por otro, es una joven inteligente y morbosa que disfruta provocando reacciones en otras personas, hurgando donde sabe que más les puede doler.
Su relación con Camille se convierte en esa cara y cruz que esconde Amma. Un tira y afloja que hace que su hermana mayor le coja cariño y se compadezca de ella, aunque en ocasiones la rabia le haga dudar de sus intenciones.
Instalada en su antiguo dormitorio, Camille sufre un retroceso a su infancia y adolescencia. Los recuerdos de aquellos años la invaden y en ocasiones la llegan a atormentar. A través de estos flashbacks nos adentramos en una trama paralela a la principal, con la que conforme vamos conociendo cosas, vamos atando cabos y solo quieres saber más y más. La vida de esta mujer es un auténtico drama. En ocasiones, el pasado y presente de Camille y su familia cobran más protagonismo que la investigación policial y saber quién fue el asesino.
Al poco de su llegada, aparece una segunda niña cruelmente asesinada en plena calle, y ella se encuentra cerca justo cuando la encuentran.
Sobre el pueblo, la mayoría de los vecinos ven la llegada de Camille con recelo y desconfianza. Son gente estrecha de miras e intolerante. Está claro que una mujer como nuestra protagonista no encaja en lo que para ellos debe ser una persona (mujer) correcta. Camille rompe todos sus esquemas, aunque en alguna ocasión se ve obligada por su madre a sucumbir a los convencionalismos y costumbres del lugar.
En su labor de investigar y averiguar todo lo que esté en su mano, entabla amistad con un inspector que han mandado de fuera para apoyar la investigación. Es extraño o más bien esclarecedor, que estando en su pueblo, con su familia y vecinos de toda la vida, se sienta más a gusto con un completo desconocido.
Camille no puede evitar sentirse identificada con esas niñas muertas y su interés por descubrir al asesino pasa a ser algo personal.
En definitiva, Heridas abiertas trata esos temas que tanto me gustan y me atraen. Tramas que comienzan por el final y a través de recuerdos y testimonios voy desenredando y encajando las piezas. Y si encima me encuentro con un giro inesperado, que me sorprende y consigue dejarme con la boca abierta, ya es la leche. Sobre el final, no quiero hacer mucha mención por no estropearos la sorpresa, sólo diré que es inesperado y retorcido.
















































