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lunes, 11 de abril de 2022

El mordisco de la medianoche


Título: El mordisco de la medianoche
Autor: Anabel Samani
Páginas: 333
Año de edición: 2020
Género: Terror


Opinión personal
Hoy os traigo la última publicación de nuestra querida Anabel Samani, a la que muchos ya seguís a través de su blog literario (podéis pinchar aquí si aún no lo conocéis). En concreto El mordisco de la medianoche, su segundo libro; al que catalogan como colección de relatos, y aunque no deja de ser cierto, yo prefiero verlo como una novela con relatos insertados en ella, que para mí es lo que es.

La novela arranca con Eleonor, una mujer que llega a una gran mansión que, para su sorpresa, ha heredado de su difunta abuela. Abuela a la que jamás conoció, pues su madre y esta dejaron de hablarse antes de que Eleonor naciera (no sabemos los motivos). El caso es que va a pasar unos días para decidir si se queda con ella o la vende. Durante su estancia, conoce a los miembros del servicio, que la atesoran de detalles curiosos de una vida desconocida para nuestra protagonista.
Sin embargo, una noche, atraída por unos ruidos estremecedores, acude a la biblioteca (en la parte baja) donde se encuentra con el fantasma de su abuela. Al mismo tiempo, ve en el suelo un libro llamado El mordisco de la medianoche; el libro que su abuela estaba leyendo cuando murió. Lejos de asustarse del fantasma de su abuela, siente curiosidad.
Mediante gestos y señales, el ente vaporoso le transmite su deseo de terminar de leer el libro que dejó a medias. Mirando entre sus páginas, Eleonor descubre que está lleno de relatos, así que por complacer la última voluntad del espíritu de su abuela comienza a bajar cada noche a la biblioteca, a leerle cada uno de los relatos del libro.


Vienen seis relatos. Paso a comentaros un poco cada uno de ellos y qué me han parecido...

-La sombra y la pesadilla. Relato cuyo título le va como anillo al dedo. Una chica tiene el don (o más bien la maldición) de ver los sueños de los demás cuando duermen; algo que le acarreará consecuencias, sobre todo cuando se topa con la persona equivocada.
Para abrir boca está muy bien este cuento. La última frase me gustó mucho, pues le da sentido a todo (como de costumbre, Anabel no da puntada sin hilo).
8/10

-La cabaña. Cabreada tras discutir con su pareja, una mujer se interna en el bosque, y lo que debía ser una excursión romántica, se convierte en una travesía en solitario. En su ofuscamiento, termina perdiéndose. Sin embargo, en lo profundo del bosque, cuando, desesperada, cree que pasará la noche al raso en mitad de peligros que acechan en las sombras, sus pasos la llevan hasta una cabaña.
Relato con cierto toque a predestinación, que se toma su tiempo en arrancar, descriptivo, haciéndonos partícipes de la angustia que se vive, pero cuyo misterio nos espolea a seguir leyendo para ver a qué siniestra realidad quiere conducirnos la autora.
9/10

-El Pozo de los Desesperados. En una retirada casita situada en un emplazamiento idílico, dos amigas conversan con una taza de té en la mano. La mujer más veterana, que siempre ha vivido allí, la previene de cierta ruta en sus paseos, desaconsejándole cruzar un río cercano, pues, según cuenta, al otro lado, un antiguo pozo de los deseos ha traído mala suerte a quien a él se ha acercado. Su amiga le promete no ir, pero la llama de la curiosidad se enciende en su corazón desde esta conversación.
Cuento que juega con la superstición y las leyendas urbanas, con un final previsible pero genialmente ambientado.
8/10

-El cuadro. A la protagonista de esta historia (una escritora) le llama poderosamente la atención un cuadro en una galería, y dejándose llevar por un impulso irrefrenable lo compra, pues siempre quiso tener una verdadera obra de arte. En la galería parecen encantados de deshacerse del cuadro, pero ella no le da importancia. Días después, la pintura del lienzo parece que empiece a cambiar como por arte de magia. Perpleja, cada vez más intrigada, la escritora comienza a recabar información sobre el pasado de dicha reliquia.
De los distintos relatos, tal vez el más perturbador y con el final más agridulce.
7/10

-La semilla. En una granja abandonada de un pueblo, un par de gemelos sufren un accidente con una planta extraña. Un suceso sin aparente explicación que, lejos de ser un caso aislado, se convierte en una pesadilla de grandes proporciones que acaba salpicando a toda una comunidad.
El relato más extenso de esta colección de terrores nocturnos, con ecos de El color surgido del espacio (H. P. Lovecraft), pero con el estilo de algunas de las mejores historias de la primera etapa de Stephen King. Quizá el relato que más me absorbió. El final te hace volver a releer el principio.
9/10

-La muñeca nueva. Un cuento corto pero desasosegante que, desde la percepción de una niña pequeña, nos introduce en una historia de demonios y posesiones.
Quizá lo llamativo del relato sea la parte paranormal que gira en torno a una muñeca, pero a mí me resultó más significativa la insana relación de manipulación entre una madre y su hija, o cómo los adultos en ocasiones somos verdaderos egoístas.
8/10


.....

Ya antes había conocido la pluma de Anabel con La caja vacía (reseña aquí), y si en aquel entonces me encantó, esta vez lo ha vuelto a hacer. Si soy sincero, no sé cuál de los dos me gustó más, creo que están ahí ahí a la par.


Los relatos de El mordisco de la medianoche se van alternando con la propia trama del fantasma de una abuela y su nieta. Y sobre el final de esta en concreto, la novela que funciona como hilo conductor, no es lo que esperaba, pues me dejó cierto regusto agridulce (por cómo terminan las cosas para todos), pero viéndolo ahora desde cierta perspectiva, reconozco que es el que le iba o, dadas las circunstancias, el más convincente.

Siempre me han encantado las historias dentro de otras historias, ya me conocéis, y esta vez no iba a ser menos. Personajes con dones sobrenaturales, brujería, lugares prohibidos, objetos malditos, naturalezas dotadas de conciencia que se rebelan contra el orden establecido, demonios atrapados en un cuerpo inanimado... Todo eso y más es lo que encontraréis aquí. Un libro que si os gusta el terror y el misterio no deberíais dejar pasar.




lunes, 1 de junio de 2020

La caja vacía


Título: La caja vacía
Autor: Anabel Samani
Páginas: 291
Año de edición: 2018
Género: Terror


Opinión personal
Este es un libro que leí hace ya tiempo y que, como viene siendo habitual en mis reseñas, os traigo con bastante retraso, pero no importa, porque aún tengo su recuerdo bien fresco. La caja vacía es una de esas historias que se quedan en tu memoria por los buenos ratos que te hizo pasar.

El libro comienza situándonos en Maine, introduciéndonos en la casa de un joven matrimonio, George y Gina. En una noche muy concreta en la que él ha subido al desván en busca de unos viejos disfraces, pues se acerca la noche de Halloween. Es entonces cuando sus ojos se topan con algo que no recordaba que estuviera allí.

"Entonces la vio. Había estado en su ático desde que se habían mudado años atrás, pero ni él ni su mujer habían reparado en ella. Era una caja cuadrada, no muy grande, del tamaño de una jaula para hámster, construida con toscos tablones de madera de embalar. Debía de haber pertenecido al antiguo propietario, la gruesa capa de polvo que se había depositado sobre ella indicaba que llevaba mucho tiempo allí."


Pero, ¿qué hay en dicha caja de embalaje? Bueno, ahí radican todo el misterio y la intriga del libro. Algo pasa (no sabemos exactamente qué, pero se nos insinúa, jugando con nuestra imaginación), precipitando las cosas hacia un final de estos que te dejan con ganas de seguir leyendo, cerrando esta especie de prólogo o primer arco.

"Quiso gritar, pero no pudo. Pasaron muchos minutos antes de que pudiera expulsar el grito que se había quedado atascado en su garganta como un hueso de melocotón."

Y justo a continuación nos encontramos en la misma casa, pero 10 años después; con la llegada de unos nuevos propietarios. Una familia española llena de incertidumbres, pues el giro que le han dado a su vida es grande, yendo a parar a un país tan lejano y diferente como es Estados Unidos. Por suerte se manejan bien con el idioma y a Daniel, el cabeza de familia, le han ofrecido un buen puesto en una empresa. Julia en cambio, su mujer, no termina de conectar consigo misma, de recuperar la confianza perdida, de armarse de valor, coger un lienzo y unos pinceles y retomar su profesión, la pintura, aquello que la hace sentirse viva. Aunque su marido, que a veces parece conocerla mejor que ella misma, sabe que es solo cuestión de tiempo.
Y luego están Sara y Andrea, sus hijas adolescentes, y en quienes el peso de la trama recae con mayor protagonismo. Sara es la rebelde, o por lo menos lo era, antes de que su hermana tuviera el accidente y se quedara ciega. Un hecho traumático que los cambió a todos. Andrea por su parte intenta restarle importancia, y aunque su nuevo estado es durísimo (esa negrura perpetua, abra o cierre los ojos), es la que parece haber aceptado antes esta nueva vida. Pero no es tonta, y es consciente de cómo los suyos la tratan, siempre temerosos de que pueda tropezar con algo, se caiga y se haga daño.

"-¿Cómo es esto, Sara? Dame más detalles.
Sara buscó las palabras en su interior. Las descripciones se habían convertido en una parte importante de su vida, en un lazo con su hermana. Intentaba ser los ojos de Andrea."

Tras la mudanza, una vez instalados en su nuevo hogar, pronto empiezan a ocurrir cosas extrañas. Ese algo que habita en el desván parece haber despertado tras años sumido en un profundo letargo, alterando de forma progresiva la tranquila vida de esta familia. Al principio son pequeños accidentes domésticos, sucesos de poca importancia, por lo que las mentes racionales de nuestros protagonistas son incapaces de ver más allá. Sin embargo, tras un cúmulo de calamidades, poco a poco empiezan a intuir que algo oscuro, poderoso y antiguo se esconde entre aquellas paredes. Algo cuyas perversas intenciones escapa al entendimiento de cualquiera.


Cuando empecé el libro, tuve una sensación parecida a cuando estás haciendo zapping en la tele y de repente das con una de esas pelis con elementos bien reconocibles (familia que se muda a una casa llena de secretos del pasado), y aunque intuyes que no acabará bien, una vez te has dejado llevar por sus primeros minutos ya no puedes cambiar de cadena, porque eres consciente (en el fondo de ti lo sabes) que estás atrapado.
Y hablando de películas, porque la ambientación del libro es muy de cine, me ha recordado mucho a The House on Pine Street, una peli que vi hace un par de años (no es muy conocida) que me encantó. Y me ha recordado a ella por la atmósfera que se respira. Siempre he pensado que lo que produce más desasosiego es ese miedo no definible, ese algo que no comprendemos, ese ente o fenómeno para el que los personajes de las historias no tienen respuesta.

"El frío pesaba, era denso, casi se podía decir que era corpóreo. Oyó en su oreja izquierda sonidos confusos, como si una lengua excesivamente débil los pronunciara desde la lejanía de la eternidad."

Anabel, la autora que firma el libro (nuestra querida Atalanta, a quien casi todos conocéis por su blog Anabel Samani) posee un estilo sencillo pero cuidado, consiguiendo que todo fluya con naturalidad, dosificando el suspense con una maestría impropia para una primera novela (de algo tenían que servir sus años de ávida lectora de género). Tanto me ha gustado que, para alguien como yo, a quien nunca le llamó el antiguo Egipto (el misterio de La caja vacía está relacionado con este exótico destino), ha conseguido despertarme verdadero interés.
Esta es una historia que se cuece a fuego lento, haciendo que vayámonos implicando poco a poco. Y aunque la intriga está asegurada, la ambientación conseguida y las tramas paralelas bien hilvanadas, para mí el mayor encanto son sus personajes, todos ellos muy trabajados, cada uno con sus motivaciones, sus temores y sus remordimientos.

Intuía que no me iba a defraudar, pues conocía el estilo de Anabel por sus microrrelatos, lo que no sabía era que me iba a sorprender tan gratamente. Tanto si os gusta el género como si no, os lo recomiendo. Por lo menos en mi caso, se mete de pleno entre mis mejores lecturas del año.




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