lunes, 1 de junio de 2020

La caja vacía


Título: La caja vacía
Autor: Anabel Samani
Páginas: 291
Año de edición: 2018
Género: Terror


Opinión personal
Este es un libro que leí hace ya tiempo y que, como viene siendo habitual en mis reseñas, os traigo con bastante retraso, pero no importa, porque aún tengo su recuerdo bien fresco. La caja vacía es una de esas historias que se quedan en tu memoria por los buenos ratos que te hizo pasar.

El libro comienza situándonos en Maine, introduciéndonos en la casa de un joven matrimonio, George y Gina. En una noche muy concreta en la que él ha subido al desván en busca de unos viejos disfraces, pues se acerca la noche de Halloween. Es entonces cuando sus ojos se topan con algo que no recordaba que estuviera allí.

"Entonces la vio. Había estado en su ático desde que se habían mudado años atrás, pero ni él ni su mujer habían reparado en ella. Era una caja cuadrada, no muy grande, del tamaño de una jaula para hámster, construida con toscos tablones de madera de embalar. Debía de haber pertenecido al antiguo propietario, la gruesa capa de polvo que se había depositado sobre ella indicaba que llevaba mucho tiempo allí."


Pero, ¿qué hay en dicha caja de embalaje? Bueno, ahí radican todo el misterio y la intriga del libro. Algo pasa (no sabemos exactamente qué, pero se nos insinúa, jugando con nuestra imaginación), precipitando las cosas hacia un final de estos que te dejan con ganas de seguir leyendo, cerrando esta especie de prólogo o primer arco.

"Quiso gritar, pero no pudo. Pasaron muchos minutos antes de que pudiera expulsar el grito que se había quedado atascado en su garganta como un hueso de melocotón."

Y justo a continuación nos encontramos en la misma casa, pero 10 años después; con la llegada de unos nuevos propietarios. Una familia española llena de incertidumbres, pues el giro que le han dado a su vida es grande, yendo a parar a un país tan lejano y diferente como es Estados Unidos. Por suerte se manejan bien con el idioma y a Daniel, el cabeza de familia, le han ofrecido un buen puesto en una empresa. Julia en cambio, su mujer, no termina de conectar consigo misma, de recuperar la confianza perdida, de armarse de valor, coger un lienzo y unos pinceles y retomar su profesión, la pintura, aquello que la hace sentirse viva. Aunque su marido, que a veces parece conocerla mejor que ella misma, sabe que es solo cuestión de tiempo.
Y luego están Sara y Andrea, sus hijas adolescentes, y en quienes el peso de la trama recae con mayor protagonismo. Sara es la rebelde, o por lo menos lo era, antes de que su hermana tuviera el accidente y se quedara ciega. Un hecho traumático que los cambió a todos. Andrea por su parte intenta restarle importancia, y aunque su nuevo estado es durísimo (esa negrura perpetua, abra o cierre los ojos), es la que parece haber aceptado antes esta nueva vida. Pero no es tonta, y es consciente de cómo los suyos la tratan, siempre temerosos de que pueda tropezar con algo, se caiga y se haga daño.

"-¿Cómo es esto, Sara? Dame más detalles.
Sara buscó las palabras en su interior. Las descripciones se habían convertido en una parte importante de su vida, en un lazo con su hermana. Intentaba ser los ojos de Andrea."

Tras la mudanza, una vez instalados en su nuevo hogar, pronto empiezan a ocurrir cosas extrañas. Ese algo que habita en el desván parece haber despertado tras años sumido en un profundo letargo, alterando de forma progresiva la tranquila vida de esta familia. Al principio son pequeños accidentes domésticos, sucesos de poca importancia, por lo que las mentes racionales de nuestros protagonistas son incapaces de ver más allá. Sin embargo, tras un cúmulo de calamidades, poco a poco empiezan a intuir que algo oscuro, poderoso y antiguo se esconde entre aquellas paredes. Algo cuyas perversas intenciones escapa al entendimiento de cualquiera.


Cuando empecé el libro, tuve una sensación parecida a cuando estás haciendo zapping en la tele y de repente das con una de esas pelis con elementos bien reconocibles (familia que se muda a una casa llena de secretos del pasado), y aunque intuyes que no acabará bien, una vez te has dejado llevar por sus primeros minutos ya no puedes cambiar de cadena, porque eres consciente (en el fondo de ti lo sabes) que estás atrapado.
Y hablando de películas, porque la ambientación del libro es muy de cine, me ha recordado mucho a The House on Pine Street, una peli que vi hace un par de años (no es muy conocida) que me encantó. Y me ha recordado a ella por la atmósfera que se respira. Siempre he pensado que lo que produce más desasosiego es ese miedo no definible, ese algo que no comprendemos, ese ente o fenómeno para el que los personajes de las historias no tienen respuesta.

"El frío pesaba, era denso, casi se podía decir que era corpóreo. Oyó en su oreja izquierda sonidos confusos, como si una lengua excesivamente débil los pronunciara desde la lejanía de la eternidad."

Anabel, la autora que firma el libro (nuestra querida Atalanta, a quien casi todos conocéis por su blog Anabel Samani) posee un estilo sencillo pero cuidado, consiguiendo que todo fluya con naturalidad, dosificando el suspense con una maestría impropia para una primera novela (de algo tenían que servir sus años de ávida lectora de género). Tanto me ha gustado que, para alguien como yo, a quien nunca le llamó el antiguo Egipto (el misterio de La caja vacía está relacionado con este exótico destino), ha conseguido despertarme verdadero interés.
Esta es una historia que se cuece a fuego lento, haciendo que vayámonos implicando poco a poco. Y aunque la intriga está asegurada, la ambientación conseguida y las tramas paralelas bien hilvanadas, para mí el mayor encanto son sus personajes, todos ellos muy trabajados, cada uno con sus motivaciones, sus temores y sus remordimientos.

Intuía que no me iba a defraudar, pues conocía el estilo de Anabel por sus microrrelatos, lo que no sabía era que me iba a sorprender tan gratamente. Tanto si os gusta el género como si no, os lo recomiendo. Por lo menos en mi caso, se mete de pleno entre mis mejores lecturas del año.




martes, 26 de mayo de 2020

La luz entre los océanos


Título: La luz entre los océanos
Director: Derek Cianfrance 
País: Estados Unidos
Año: 2016
Género: Drama



Opinión personal
Antes de hablaros sobre esta película querría matizar que no me suelen gustar las pelis románticas. Sin embargo, hay grandes historias de amor que me encantan. La luz entre los océanos es una de ellas.

Nos trasladamos a Australia en los años 20. Tom Sherbourne regresa del frente y decide aislarse del mundo aceptando el puesto de farero en una pequeña isla. Lo vivido en la guerra lo ha dejado traumatizado y huye de la sociedad. A su llegada a una pequeña localidad, próxima a esta isla, es recibido con amabilidad y hospitalidad. Unos días después, en una comida que se da en su honor, le es inevitable fijarse en Isabel Graysmark, una joven muy guapa.


Una vez instalado en la isla del faro, apartado del resto, la soledad es absoluta. No fue fácil encontrar un candidato para ese puesto, ya que pocos están preparados para una vida allí. Comienza a escribirse con esa chica, que le reconforta en ese aislamiento. En unos meses, en cuanto tiene oportunidad de volver al pueblo, le pide que se case con él para poder vivir juntos en esa isla. Ella acepta sin pensárselo.



Viven un sueño. Se aman con locura y no necesitan nada más. Ambos desean ser padres y este deseo truncará sus vidas para siempre. Isabel se queda embarazada en más de una ocasión, pero ningún embarazo llega a su fin.

Una mañana ven a lo lejos un bote. Acuden rápidamente y lo llevan a la orilla. En él descubren un cadáver junto a un bebé. La pareja decide adoptar a esa niña y enterrar el cuerpo que lo acompaña, sin decir nada a las autoridades. Dirán que es su hija. Será una decisión que les perseguirá siempre.


Basada en una novela, es una historia llena de emociones. El paisaje, la isla con ese faro, transmite a la perfección los sentimientos de esta pareja en todo momento. Comienza siendo una historia de amor pero, en su segunda parte, cambia el rumbo y se convierte en un drama. Hay decisiones que tomar y sus consecuencias afectan a todos. Me ha mantenido enganchada a la pantalla hasta el final y eso es lo que pido a una película.






lunes, 18 de mayo de 2020

La maldición de Hill House


Título: La maldición de Hill House
Director: Mike Flanagan
País: Estados Unidos
Año: 2018
Género: Serie


Opinión personal
Qué difícil hacer una reseña de algo cuando te ha gustado tanto. La serie que hoy os traigo, o más bien miniserie (de tan solo 10 capítulos), es de las que más me han gustado. Así que, aunque tarde, tenía que traérosla.

La historia comienza en el presente, poniéndonos en la piel de varios personajes, en su día a día. Cinco hermanos. Tres chicas y dos chicos. No están muy unidos que digamos, pues los reproches y las distintas formas de ver las cosas han ido distanciándolos. Sin embargo, una llamada de atención por parte de uno de ellos, hará que los hermanos se pongan en alerta. Al parecer la más pequeña está en apuros, la más sensible de todos; tras un tiempo yendo al psicólogo ha vuelto a recaer, volviendo a tener esas terribles pesadillas que ella siente como premonitorias.


Entonces los recuerdos de infancia comienzan a aflorar tras largo tiempo borrosos. Aquel año en Hill House, la vieja mansión que el padre de los chicos se pasó el verano intentando reparar, la casa que se suponía significaría una nueva oportunidad para la familia, una etapa de cambios, ilusiones y esperanzas... Y a la que, por causas de fuerza mayor o designios oscuros, jamás terminaron de sentirla como un hogar.





Y es que Hill House guardaba sus propios secretos, una gran mansión llena de enigmas, de preguntas que suscitaban respuestas imposibles de creer, como los sonidos al otro lado de las paredes, en el sótano, o las pesadillas que provocaban en los más pequeños de la familia, o esa puerta roja, en la parte más alta, cuya existencia era un misterio, pues no aparecía en los planos de la casa, esa puerta roja que permanecía cerrada y para la que no había llave. ¿Qué se escondía al otro lado?




La serie nos alterna presente, el día a día de los hermanos ya adultos (un presente gris y lleno de sinsabores), con pasado, el recuerdo de aquel verano cuando eran niños en Hill House; la que, en la actualidad, es considerada la casa encantada más famosa del país.
El caso es que, salvo los dos más pequeños (que vivieron cosas de forma más intensa y de algún modo quedaron marcados), el resto no la recuerda como una casa encantada ni reconoce ninguno de los sucesos paranormales que la prensa con los años le atribuye a la propiedad. El pasado es borroso, lleno de lagunas y recuerdos contradictorios, sin embargo, hay algo que los cinco sí recuerdan perfectamente: la noche en la que, a la desesperada y sin una explicación, su padre los condujo hasta el coche para no regresar jamás. Algo le ocurría a su madre, un ser frágil y cada vez más atormentado, algo que ni siquiera de adultos han llegado nunca a explicarse.



En la actualidad, como he dicho, algo sucede con la más pequeña de los hermanos, haciéndoles revivir momentos de infancia que creían olvidados. Parece de locos, pero después de largos años deshabitada y en ruinas, algo en la mansión de Hill House parece haber despertado, reclamando a sus antiguos dueños. La más pequeña de ellos parece el nexo de unión entre ambas realidades, la transmisora de voces de un pasado enterrado, la llave a esa puerta roja que siempre ha permanecido cerrada y que pone los pelos de punta a quienes se acercan a ella.




En anteriores ocasiones he comenzado a ver series supuestamente de terror, que si bien han empezado bien, resultando interesantes y prometedoras, al final las he acabado abandonando, decepcionándome mucho (como Penny Dreadful o American Horror Story). Sin embargo, esta miniserie, de tan solo 10 capítulos, me ha encantado. La recomiendo muchísimo. Y aunque tiene sus momentos de miedo, para los más aprensivos os diré que no es el meollo de la serie, sino la relación tan especial de los hermanos, fragmentada y llena de heridas en la actualidad, pero al mismo tiempo con un sentimiento de lealtad muy profundo.
Al margen del suspense que genera la serie, y de cómo nos enlaza cosas del presente con el pasado (respuestas que nos dejarán con la boca abierta, con ganas de saber más sobre las piezas de este rompecabezas), para mí su mayor encanto está en los personajes. Todos están muy trabajados, desde el hermano mayor, un escritor venido a menos, pasando por la hermana mayor, que trabaja en una funeraria, la hermana mediana, poseedora de un peculiar don (o casi más bien una maldición), hasta los dos más pequeños, los mellizos: él drogadicto, acabado, la decepción de los suyos; ella aquejada de pesadillas y de traumas que la persiguen desde niña.


No me encariñaba tanto de unos personajes desde que, hace más de 20 años, leí It, de Stephen King, el que a día de hoy sigue siendo mi libro favorito.
Tanto me ha gustado la serie, que quiero hacerme con el libro (de Shirley Jackson, gran referente del propio King) y leerlo; algo extraño en mí, que no suelo leer un libro después de haber visto su adaptación. De todas formas, según me han contado, la serie es una adaptación muy libre respecto al libro, así que por ahí bien, para que luego la historia sea más sorpresiva y nueva.




martes, 12 de mayo de 2020

Estudio en escarlata


Título: Estudio en escarlata
Autor: Arthur Conan Doyle
Páginas: 215
Año de edición: 2010
Género: Novela negra e intriga



Opinión personal
Con este libro he conocido a una de las parejas más famosas de la historia de la literatura. El doctor Watson, herido en la guerra de Afganistán y convaleciente de tifus, regresa a Inglaterra. Busca un piso donde instalarse y termina compartiendo habitaciones con el detective Sherlock Holmes en el famoso 221 B de Baker Street.


Watson queda maravillado por la personalidad de su compañero. Decide acompañarlo en uno de sus casos y cuanto más tiempo pasa junto a él, mayor es su fascinación. Las capacidades de Holmes podrían parecer sobrenaturales. Ve, oye y deduce de manera magistral.

La historia está contada por Watson, algo que me parece todo un acierto. Con ello, el autor consigue que el personaje de Holmes sea aún más misterioso, porque no está en su cabeza contando cada cosa que piensa, sino todo lo contrario, el lector es testigo al mismo tiempo que el narrador (Watson) de lo que va sucediendo. Es algo que me ha encantado.

Holmes es un tipo creído y con un ego enorme. Es consciente de sus capacidades y se siente muy orgulloso de sí mismo. A pesar de lo que se podría esperar, este personaje despierta en mí mucha simpatía. Me resulta muy divertido.


En este libro también he conocido a otros dos detectives muy famosos: Lestrade y Gregson, miembros de Scotland Yard. Holmes juega con ellos como quiere. Los utiliza para sacar información, descartar y quedarse con lo que le interesa, mientras ellos compiten por resolver cada caso antes que el contrario.

Del caso en sí no quiero contaros mucho. Descubren un cadáver en una casa abandonada. Las circunstancias que rodean al suceso hacen que los detectives de Scotland Yard se pierdan en sospechas y divagaciones. Y una segunda muerte hace que todo parezca carecer de sentido. Es por ello que recurren a Holmes, el único capaz de resolver un caso de este tipo. 

Me ha parecido una historia muy buena. El caso en sí consigue sorprenderme, pero yo me quedo con los personajes y el modo en el que se van desarrollando a lo largo de la trama. El libro se lee súper rápido. Es una lectura amena, fresca y adictiva. Por la manera en la que está escrito podría tratarse de un libro actual perfectamente. Tengo que seguir leyendo más sobre esta pareja tan pintoresca y divertida.





lunes, 4 de mayo de 2020

En el bosque, bajo los cerezos en flor


Título: En el bosque, bajo los cerezos en flor
Autor: Ango Sakaguchi
Páginas: 152
Año de edición: 2013
Género: Terror


Opinión personal
Muy buenass!! Ya estoy de vuelta. Echaba de menos esto, y a vosotros, sobre todo. ^^
El libro que hoy os traigo es una selección de tres relatos de un autor nipón, que al parecer fue muy polémico en su tiempo, criticado por unos, aclamado por otros. Publicados originalmente en los años 40, constituyen un ramillete representativo de su estilo romántico, grotesco y provocador. Paso a hablaros de cada uno un poco por encima.

-En el bosque, bajo los cerezos en flor. Un despiadado ladrón que se ha instalado en las montañas está sembrando el terror entre los viajeros, aquellos que osan atravesar un misterioso bosque de cerezos. Y es en este bosque, en el cual a veces ocurren cosas extrañas, donde este rufián sin escrúpulos cae rendido ante los encantos de una bella y enigmática mujer. Embrujado por su hermosura, el ladrón la colmará de oro y joyas, pero no será suficiente, pues saciar los perversos instintos de esta femme fatale lo acabará precipitando a una espiral de violencia, locura y muerte.


Tiene un punto de erotismo, mezclado con ese toque de superchería, esa de la que beben las leyendas del antiguo Japón, un punto poético y la vez macabro, fusionando lo bello y casi onírico con lo grotesco y descarnado.
Es el que da nombre al libro, y quizá el más conocido del autor (según tengo entendido hay hasta una adaptación al cine, de la que no puedo opinar porque no he visto), pero no por ello el que más me ha gustado.


-La princesa Yonaga y Mimio. En este relato un noble decide obsequiar a su joven hija con un regalo especial para su cumpleaños: la talla de un buda. Para ello, contrata los servicios de los tres mejores carpinteros del país, los de más renombre. Uno de ellos, ya anciano y enfermo, manda en su lugar a Mimio, su alumno mejor preparado.
Una vez presentados sus respetos, los tres carpinteros se instalan alrededor de la mansión, en diversas cabañas entre sus amplios jardines.
Rápidamente, Mimio, nuestro protagonista, empieza a sentir una irresistible atracción hacia la princesa, pero esta no hace más que despreciarlo y humillarlo constantemente. Una joven fría y cruel que, tras su sonrisa angelical, parece disfrutar del sufrimiento ajeno. E inspirado por su sonrisa, Mimio empieza a trabajar en un buda que, con el paso del tiempo, resultará muy diferente a lo que se espera de esta escultura. Una obra que dejará a todos sin palabras, y que tendrá un papel importante en el transcurso de futuros acontecimientos.

"Alrededor de la cabaña crecían hierbas salvajes que servían de cobijo a las serpientes. Las más incautas entraban tranquilamente en el interior. Yo las atrapaba, las abría en canal y las estrujaba para beberme su sangre mientras aún coleaban. Después colgaba los restos de las culebras del techo y rogaba para que su espíritu vengativo me poseyera, y poseyera también mi trabajo."

De los tres relatos, creo que fue el que más me gustó. Y al mismo tiempo, curiosamente el personaje de la princesa Yonaga me pareció el más odioso del libro.

-El Gran Consejero Murasaki. En este último conocemos a Murasaki, un aristócrata gordinflón y lujurioso, que regresa por el campo camino a casa. De vuelta de una de sus correrías, de casualidad encuentra una flauta entre la hierba. Pero este no es un instrumento corriente, pues al tocarlo y hacerlo sonar, una de las doncellas de la princesa de la luna se le presenta. Al parecer, estando a su cargo, a la esbelta mujer se le perdió, y le suplica a Murasaki que se la devuelva antes de que su señora la eche en falta.
Hechizado por la elegancia de la inmortal doncella, el lascivo consejero recurre al chantaje para llevársela a su terreno, haciéndole falsas promesas.

.....

El libro termina con un interesante epílogo, en donde se nos cuenta un poco acerca de la singular vida de Ango Sakaguchi. Un autor que trascendió casi más por sus ensayos, inconformistas y provocadores, que por sus relatos, convirtiéndose en uno de los autores más célebres de posguerra. Como intelectual de su época, también uno de los más críticos, viniendo a desmontar los estandartes más sagrados de su país, arremetiendo contra ese arraigo cultural supuestamente impuesto por el gobierno desde tiempos remotos.

"Desde su punto de vista, la decadencia de Japón era absolutamente necesaria para re-humanizarlo, para derruir falsos mitos construidos, en realidad, en un pasado mucho más reciente de lo generalmente admitido, devolviendo así al hombre japonés su esencia real como ciudadano del mundo. Como persona, con necesidades y urgencias humanas que cubrir, y no como una especie de ente mítico, sacrificado y espiritual, eternamente predispuesto, voluntariamente, a la muerte antes que al deshonor. Los jóvenes pilotos kamikaze, como antes los samuráis o los ronin prestos al seppuku, elegían la muerte, según Ango, no voluntaria y valerosamente, movidos por un ethos patriótico esencial, inextricablemente unido a su alma... Sino por miedo a la vergüenza impuesta por el prejuicio social y cultural de su entorno. Su sacrificio no era producto del valor, sino del miedo. No eran héroes, sino víctimas."

.....

Si algo tienen en común estas tres historias es ese toque a cuento tradicional, el de antaño, ese que carecía de final feliz, aquel que fascinaba por su pizca de sensualidad y de crudeza. Otro elemento que comparten es el de los personajes amorales, perversos y crueles; en el caso de los dos primeros relatos, el de la figura de la mujer bella que se vale de sus encantos para manipular y someter a los desdichados que caen en sus redes.

Y después de todo esto, ¿qué me ha parecido?
Bueno, no sé, creo que esperaba más de este libro. Puede que las altas expectativas me jugaran una mala pasada; lo que no significa que a otros os pueda gustar más o hasta encantar. No digo que sea un mal libro, los relatos se dejan leer, entretienen, pero no hubo ninguno que me entusiasmara. Por otro lado, ellas son tan malas malísimas que casi me parecieron irreales, sacándome en algún momento de su lectura.
Por lo demás, es cortito y se lee rápido. Y como siempre me gusta sacar algo positivo de toda lectura que pasa por mis manos, al menos me llevo ese interesante punto de vista del epílogo de un Japón que creemos conocer ya de sobra pero que, como todo, tiene muchas capas.





martes, 14 de abril de 2020

SORTEO de "Insomnio"!!

Hola a todos!! Amigos y amigas, cómo estáis llevando esta cuarentena?

Sí, ya sé que andamos un poco desaparecidos, y hasta nuevo aviso me temo que continuará siendo así. De forma solo temporal, Moniki y un servidor seguiremos unas semanas más sin hacer mucho acto de presencia por problemas técnicos (de momento estoy sin ordenador). Aunque, al menos en mi caso, sigo "moneando" por redes sociales.

Dicho esto, esta entrada es simplemente para alegraros un poco estos días de confinamiento, e informaros de que en el blog Locas del romance se está llevando a cabo un sorteo de dos ejemplares en papel de "Insomnio"; mi último libro, que como sabéis ya ha conquistado a cantidad de lectores.
¿Queréis ser uno o una de los dos afortunados? Si es así, solo tenéis que pinchar aquí.
El sorteo estará activo hasta el día 30 de este mes. Mucha suerte!!


Espero de corazón que, dentro de lo que cabe, vosotros y vuestras familias estéis bien. Ya me empezaré a pasar por vuestros blogs cuando los problemas técnicos se solucionen y retomemos la actividad normal del blog. Hasta ese entonces, un abrazo enorme, amiguitos del bosque!! ^^



lunes, 16 de marzo de 2020

Los viajes de Tuf


Título: Los viajes de Tuf
Autor: George R. R. Martin
Páginas: 549
Año de edición: 2014
Género: Ciencia ficción


Opinión personal
Llevo años diciendo que quiero leer Canción de Hielo y Fuego (Juego de tronos, para quien no lo sepa ya a estas alturas), pero me daba cierta pereza a su vez, y como tenía este otro libro del autor desde hace tiempo, quise ver cómo era su estilo (aunque este fuese otro género muy distinto) antes de embarcarme en una saga tan extensa.
Como algunos ya sabréis, siempre me ha costado un poco acercarme a la ciencia ficción, me tiene que llamar mucho la trama del libro en cuestión para que dé el paso y me lance. Y el argumento de Los viajes de Tuf me intrigó desde el principio. Os cuento un poco por encima de qué va y qué tal me ha parecido.

Haviland Tuf es un tipo bastante curioso, un mercader independiente poco agraciado, corpulento, calvo y de una palidez extrema. Es vegetariano, bebe cerveza en grandes cantidades, come demasiado y le encantan los gatos. Pero además, y por encima de todo, es un tipo honesto. Algo difícil de encontrar en los tiempos que corren.
Por motivos del azar, cuando es contratado por un estrambótico grupo de mercenarios de dudosas intenciones, da con una enorme nave espacial (gigantesca, colosal, de kilómetros y kilómetros de envergadura) llamada el Arca, la única superviviente del antiguo Cuerpo de Ingeniería de la Vieja Tierra.
En cuanto la descubren, todos ansían hacerse con ella, pues la nave alberga un poder inimaginable. Por suerte, mediante coraje y mucha astucia, Tuf consigue adueñarse de ella. Y digo por suerte porque, en manos equivocadas, el inmenso poder de esta se convertiría en algo destructivo haciendo un mal uso de la nave. Sin embargo, nuestro singular protagonista comienza a usarla para fines buenos.
El Arca es un artilugio que lleva desaparecido más de mil años (de su antigua tripulación poco sabemos al principio de lo que pasó con ella, más adelante se nos darán pistas), pero Tuf la repara (con muchas dificultades, todo sea dicho) y consigue darle vida, usándola para llevar a cabo una de esas profesiones que hace ya mucho están en desuso: la ingeniería ecológica, que él recupera, dándole su personalidad, astucia e ironía.

A pesar de las descomunales dimensiones del Arca, su única tripulación actual consta solo de Tuf y sus gatos: Champiñón, Caos y Desorden. Rápidamente nos daremos cuenta de que el grandullón es un tipo solitario, que prefiere la compañía de sus felinos antes que de las personas, a menudo llenas de rasgos que dejan mucho que desear. Ya solo por esto es un prota que me cayó bien desde el principio.



Es entonces cuando Tuf empieza a ejercer esta curiosa profesión (aprendiendo sobre la marcha, pues no tiene quien le enseñe), yendo de planeta en planeta ofreciendo sus servicios. Como os podéis imaginar, cada planeta tiene sus propios problemas (a cuál más serio y urgente, por cierto), y Tuf intenta ayudar en la medida de lo posible (siempre cobrando unas tasas, claro, porque el mantenimiento del Arca es costoso). Y valiéndose de la clonación en gran medida (una de las muchas habilidades de la nave), consigue solucionar algunos de estos importantes problemas planetarios, con mayor o menor éxito, unas veces de forma definitiva y otras veces de forma temporal. Pero casi siempre los habitantes de los diferentes mundos lo reciben con recelo y desconfianza (un rasgo humano característico), y muchas veces intentando sacar tajada o estafarlo.
Con el pasar de los años, Tuf va ampliando su colonia felina, y algunos de los nombres que les pone a sus mininos, irónicamente, son en honor a estos rasgos tan humanos con los que ha tratado en sus largos viajes: SospechaDuda, Hostilidad, Ingratitud, Estupidez...

"-Antes de que muera, juro que cogeré a ese animal por el rabo y le reventaré los sesos en una pared, si es que los tiene.
-No aprecia en grado suficiente las virtudes de los felinos -dijo Tuf, retirándose de nuevo a su sillón y acariciando a Desorden hasta tranquilizarla igual que antes había hecho con Champiñón-. Los gatos son animales muy inteligentes y de hecho es bien sabido que todos ellos poseen ciertas facultades extrasensoriales. Los pueblos primitivos de la Vieja Tierra llegaron a considerarles dioses en algunos casos."

Los viajes de Tuf se divide en 7 historias conectadas. 7 relatos continuados, cada uno centrado en la problemática de un planeta y las aventuras que Tuf corre en él, pero a pesar de esta estructura, el libro es un todo. De hecho, cuando creíamos haber dejado atrás a ciertos personajes de un mundo determinado, vuelven a aparecer en escena. A través de este periplo, seremos testigos de la evolución de nuestro protagonista.
Y en cierta forma, de cada historia se saca un mensaje, una moraleja, casi siempre cargada de una crítica feroz y bastante acertada (es una de las cosas que más me han gustado y que el autor ha sabido plasmar con mucha ironía, sin restar tensión e incertidumbre a la propia historia).
Por ejemplo, en una de ellas, una llamada Los panes y los peces (haciendo clara referencia a uno de los milagros de Jesucristo), en un lejano planeta sus habitantes empiezan a sufrir serias dificultades para sobrevivir. Son gente trabajadora y su tecnología es de las más punteras, pero con los años se han ido multiplicando de manera exagerada. Al haber superpoblación, los recursos empiezan a ser bastante limitados, apenas se cosecha comida para tantas personas y, con el tiempo, esta crisis acabará en una hambruna desmedida y en una más que posible futura guerra.
Tuf estudia las características medioambientales del planeta, su flora y su fauna, y rápidamente se pone manos a la obra. E introduce animales y plantas autóctonas de otros planetas (los laboratorios del Arca son toda una colección de criaturas orgánicas, muchas de ellas conseguidas en los diferentes viajes de Tuf), que en poco tiempo se reproducirán en gran cantidad, abasteciendo a sus habitantes durante años. Sin embargo, el seguir procreando tanto es un pensamiento bien arraigado en sus gentes (influenciado básicamente por la religión establecida, que afirma que el nacimiento, la vida, es algo divino, alentando así a las familias a tener más y más hijos), y nuestro protagonista comprende que su solución será solo temporal, una especie de parche provisional, si no cambian esa mentalidad.

En otras historias la crítica no va solo dirigida hacia la religión o a esa mentalidad territorial de los individuos, sino también a la dominación de unas especies sobre otras, poniéndose en tela de juicio esa injusta decisión en la que determinada especie elije por capricho sobre el destino de otras cuales dioses, decidiendo que la única función de ciertos animales es servirles de comida, o de herramientas de trabajo. En este sentido, a través de diferentes planetas, situaciones y comportamientos de unas especies y otras, el autor hace una crítica mordaz a nosotros mismos, planteando interesantes debates y reflexiones.

Pero, por si esto fuera poco, el libro es entretenimiento puro, engancha desde el principio. Unas historias me han gustado más que otras, pero en general todas me han mantenido pegado a sus páginas, consiguiendo en conjunto un equilibrio perfecto. El autor se crece con los diálogos, frescos y dinámicos, y la creación de personajes, a cuál más original y elaborado.
Si, como yo, sois de los que os cuesta acercaros a este género, este libro es idóneo para vosotros. Los viajes de Tuf es pura evasión y disfrute, pero también una interesante obra para reflexionar, en este sentido lo tiene todo. Desde luego voy a guardar un buen recuerdo de él porque lo he disfrutado muchísimo. Y en consecuencia, no hace falta ni que lo diga, repetiré con el autor.





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...